Inaugurada una calle, en vida, a Antonio Ravelo en El Calero de Telde
Por su aportación al desarrollo del barrio y sobre todo a la construcción de la Parroquia de Fátima
+ Conocido como El Terremoto del Sur es intérprete de célebres canciones como LA OVEJITA LUCERA O EL CRISTO DE PLATA
+ 3 LPs y 7 singles, grabados hace tres décadas amén su gran humanidad, avalan su profesionalidad y popularidad.
+ EL PUEBLO CANARIO DEMANDA LA PUBLICACION DE UN RECOPILATORIO DE SUS EXITOS AL MIEMBRO DEL GRUPO ACA
Las inauguración de una calle, parque, plaza... o cualquier infraestructura siempre es emocionante, ya que se reconoce el trabajo de la persona o instituciòn a que se dedica y homenajea. Pero si este acto se produce en vida del protagonista, mucho más emocionante, sincero y reconfortante resulta.
Esto ha ocurrido el pasado fin de semana en el municipio grancanario de Telde, municipio que hace justicia con uno de sus grandes cantantes, a pesar de estar ya retirado profesionalmente hace unos 30 años. Nunca olvidaremos cómo desde niño escuchábamos sobre todo en el popular programa "La Ronda" de la desaparecida emisora regional Radio Atlántico -donde tuvimos el honor de colaborar-, las populares canciones: "La Ovejita Lucera" y "El Cristo de Plata", entre otras muchas, que deben regrab
arse en un recopilatorio que recoja todo el trabajo del bueno de Ravelo.
La calle para Antonio Ravelo es una propuesta del Gobierno de Telde, que contó con el respaldo de todos los grupos políticos, avalada por diferentes colectivos tan diversos como, la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, el colegio público Esteban Navarro y las asociaciones de vecinos Valdemontes y Bentagache, así como el club de fútbol de El Calero.
Según leemos en diversos Medios, y escuchamos en una entrevista realizada por David Hatchuell en Antena Abierta de Radio Faycán: El cantante conocido como El Terremoto del Sur desarrolló una intensa actividad artística de carácter popular, colaboró estrechamente con la organización de galas benéficas para la construcción de equipamientos sociales en el barrio y fue importante también su aportación para la edificación de la parroquia de la zona. La propuesta, defendida por la concejala de Cultura, Almudena Vaquero, fue aprobada por unanimidad por los partidos que integran la Corporación Municipal de la Ciudad de los Faycanes, haciendo con ello justicia con mayúsculas. Fue en el pleno del pasado mes de noviembre cuando la Corporación municipal aprobó dedicar una calle a Antonio Ravelo por su trayectoria profesional y desvelos por el barrio de El Calero, donde nació y vive, felizmente.
La inauguración de la calle fue un acto sencillo, pero cargado de simbolismo porque viene a reconocer a un hombre del pueblo y para el pueblo, destacando sus desvelos para que El Calero contase con equipamientos sociales. Muchas fueron las galas que Antonio Ravelo, una figura del escenario que se recorrió la isla entera para dar a conocer su arte y voz, organizó para recaudar fondos para la construcción de la iglesia que está bajo la advocación de la Virgen de Fátima.
El alcalde Francisco Santiago, al frente de una amplia representación de la Corporación local, presidió el descubrimiento de la placa que da el nombre de Antonio Ravelo Hernández a un nuevo viario de El Calero. Un nieto del famoso cantante y querido vecino dedicó a su antecesor un poema de Pablo Neruda, que fue muy aplaudido por un centenar de personas que se dieron cita en el acto, representando a todos los sectores del barrio, municipio, y resto de Gran Canaria.
Sigue derramando solidaridad
"Ustedes son mi familia y si algún día alguien necesitan de mi ayuda con un concierto benéfico, aunque ya canto poco porque me fallan los dientes y a veces los tengo que reemplazar con cabezas de ajo, que sepan que me van a tener ahí". A Antonio Ravelo Hernández los años le habrán desmochado media dentadura, pero no le han quitado ni pizca de la humanidad y el altruismo del que siempre, sobre todo en su época de cantante de éxito, hizo gala no sólo entre sus vecinos de El Calero, sino en diversos barrios y pueblos de Canarias. Quedan pocos personajes de esta envergadura en nuestra tierra y allende los mares, que deben servir de claro ejemplo para el materialismo que nos rodea.
Así ha querido el Ayuntamiento de Telde reconocer la trayectoria artística y vital de una persona querida e idolatrada dentro de los colectivos sociales, culturales, deportivos y vecinales del núcleo que le vio nacer y crecer como artista en la dura España de la posguerra.
Al hombre se le veía henchido de emoción. No era para menos. Tras la actuación de la parranda Tagoror, las palabras del alcalde Francisco Santiago, las de la dirigente vecinal María del Pilar Mesa y las de Néstor Rodríguez -uno de sus nietos, que le dedicó un poema de Pablo Neruda- le tocó el turno al artista y benefactor, hombre clave en proyectos como la construcción de la iglesia de Ntra.Sra. de Fátima.
Su trabajo en el Grupo ACA
El terremoto, que no aparca la generosidad ni en los momentos en los que él es el único protagonista, solicitó un aplauso para su hermano, que le seguía entre el público sentado en su silla de ruedas y afirmó que no esperaba un agasajo de este tipo.
Como tantos artistas canarios Antonio perteneciò al afamado Grupo ACA, al frente de David Hatchuell, actuando altruistamente en las "Galas del Amor" y otras actuaciones benéficas a lo largo de todos los rincones de Gran Canaria y otras islas, sobre todo barrios humildes.
El honor de descubrir el rótulo de su propia calle
Ravelo, junto al alcalde, descubrió el rótulo con su nombre en una vía ahora yerma, pero que dentro de unos años jugará un papel fundamental en El Calero, cuando conecte a la calle Pitágoras con un gran equipamiento deportivo que por ahora sólo existe en los planos. Esto no tiene precio que él mismo descubra la calle con su nombre y apellidos.
El cura párroco del lugar, Francisco Suárez bendijo el espacio, -momento que recoge la imagen-, y tras otra cantata de la parranda, que empezó el acto con el clásico Bendita mi tierra guanche, se pasó a la tradicional foto de familia. Y nunca mejor dicho, pues la amplia saga de los Ravelo compartió hueco con el grupo de gobierno en una noche al principio gélida, pero que calentó la bonhomía y la calidad humana de un hombre que, como recordó María del Pilar, "llegó a hacer de rey mago en los colegios".
Nosotros vamos a más, fue un auténtico rey para los hogares canarios, si nos referimos a la emoción que causaban sus interpretaciones durante décadas consecutivas y lo sorprendente es que tras 30 años de abandonar profesionalmente su extraordinaria labor, su voz sigue imborrable entre nosotros, ya que sus canciones siguen siendo escuchadas en las emisoras de radio.
Esperemos que muy pronto podamos contar en CD o DVD con un recopilatorio de sus grandes éxitos, los cuales fueron grabados en los ya caducos discos de vinilo, auténticas joyas para quienes aún los conserven.

Con este humilde comentario hemos querido rendir nuestro particular y más que merecido homenaje para un canario que incluso merece el Premio Canarias, Hijo Predilecto de su Municipio y de Gran Canaria, el Roque Nublo... y todas las distinciones que existan, y que ello se haga sin esperar a la desapariciòn de entre nosotros de este verdadero polifacético, con voz inigualable.
Sin muchos precedentes: ha sido profeta en su tierra, de la cual no quiso separarse a pesar de las ofertas recibidas en aquella difícil época desde La Península.
¡ Muchísimas felicidades a Antonio y a todos los que han hecho posible este evento !.

