HISTORIA DE LOS AÑOS SANTOS JACOBEOS EN GALDAR (III)
Buenas noches para todos los que nos escuchan en la noche de hoy y buenos días para los que lo hacen por la mañana [en Antena Abierta de Radio Faycán].
En el periódico de tirada nacional ABC, del 3 de agosto de mismo año, (1965), se insertaba un artículo de don Francisco Rodríguez Batllori del que extraemos lo siguiente:
"Por especial concesión de Su Santidad Pablo VI, que aprueba y refrenda una súplica del Obispado de Canarias, el templo parroquial de Santiago Apóstol de Gáldar, en la isla de Gran Canaria, ha sido autorizado para ganar el jubileo de este Año Santo en las mismas condiciones y con idénticos privilegios a los conferidos a la Catedral Compostelana. La histórica ciudad de los Guanartemes, nobilísima Corte de los antiguos monarcas de la isla, atrae en estos días la atención de los canarios y se convierte en meta de peregrinación y romería, Ante la imagen del Apóstol, expresiva efigie cuyo culto y devoción alcanza ya una antigüedad de casi cinco siglos, se congregan gentes de todo el archipiélago, con el gozo de poder alcanzar los beneficios espirituales del Año Santo Jacobeo".
Nunca estará de más renovar el agradecimiento del pueblo galdense a dos insignes personas: al siempre recordado don Antonio Rosa Surís, quien en visita como consejero Insular a Compostela trajo la idea que le trasmitiera a nuestro inolvidable don Abraham González Arencibia, quien en 1965 dirigió la petición formal a la Sacra Penitenciaría Apostólica de la Indulgencia para recuperar la vieja tradición del jubileo en nuestra ciudad, solicitud atendida positivamente el 15 de mayo. Tal concesión, no obstante, se hallaba sujeta a renovación periódica. Fue el 24 de junio de 1992, cuando S.S. Juan Pablo II, concedió la gracia in perpetuum por rescripto de la Sagrada Penitenciaría Apostólica, hecha extensible al Santuario de Tunte.
Don Julio Sánchez nos lo explica de esta manera en el número 60 de la revista Iglesia al Día correspondiente a diciembre de 1992 cuando nos dice, Este privilegio jubilar lo suele extender el Papa a aquellos santuarios en los que se venera la imagen del Apóstol Santiago y se ha caracterizado como centros de peregrinación a lo largo de la historia, como es el caso de los templos de Santiago de Gáldar y Santiago de Tunte en Gran Canaria. Los orígenes de estos dos lugares de culto jacobeo se remontan a los primeros años de la evangelización de la isla.
Las cifras de peregrinos de este primer año jubilar se reflejan en unos apuntes a mano, con toda seguridad del propio don Abraham. Sólo están recogidos los llegados desde el 18 de julio hasta el 23 de diciembre, que forman cuarenta y cinco colectividades entre parroquias, colegios, agrupaciones de empresarios, entidades religiosas o culturales, destacamentos militares, etc. Todas ellas suman13.095 personas.
AÑO SANTO JACOBEO 1971
La introducción a los festejos corrió a cargo del destacado científico don Roberto Moreno Díaz.
Presidió la eucaristía don Juan Artiles Sánchez, vicario general de la Diócesis.
En este año y en 1976, se confeccionaron sendos legajos completísimos de todas las noticias de prensa sobre el año santo, así como otros editoriales de interés para la ciudad, debidamente encuadernados por el actual archivero, don Juan Rodríguez Vega en su tiempo de profesional en la "Imprenta del Norte".
Necesariamente debo adherirme a la postura de mi amigo Juan Ruiz Tacoronte que, en una de sus notas reivindicativas para el nombramiento de don Agustín Chil Estévez como hijo adoptivo apuntaba entre sus méritos, haber informado minuciosamente sobre las peregrinaciones y sus incidencias, por medio de un gran cartel en letra gótica situado a la entrada del Templo. Al mismo sacerdote debemos excelentes artículos sobre la Historia de Canarias en las hojas parroquiales; la colaboración en estas inserciones sirvió como punto de partida de la carrera periodística del entonces monaguillo Juan Ruiz.
A renglón seguido, no puedo dejar de volver a plantear, una vez más, lo incomprensible de que no haya sido publicada una antología de la labor en la prensa insular de este destacado profesional de las letras.
Aquí acaba el presente capítulo, pero me van a permitir que les diga queridos amigos, que me agrada acabar mi intervención del día de hoy, reivindicando para Juan Ruiz Tacoronte la tan necesaria publicación de la infinidad de artículos con los que cuenta, y tengo la seguridad de que aunque sea yo, como buen amigo el que haga esta petición, tengo la seguridad digo, que es el deseo de la mayor parte de todos los galdenses.
Les reitero las buenas noches a los que nos siguen en directo y los mejores deseos para el día de mañana a los que lo hacen en diferido. ¡Hasta la próxima ocasión!.
Jueves, día 4 de noviembre de 2010
Ángel Ruiz Quesada

