Calma, la cabeza de Casquero sigue pegada al cuerpo [que pateó Pepe].
"Ujfalusi debería defenderse en el juzgado de guardiola, perdón de guardia, por la campaña mediática que le ha convertido en un matarife".
Según con el "cristal con que se mire"...
¿ Recuerdan lo que Pepe hizo con Casquero cuando el del Getafe estaba en el suelo, sin poder defenderse y sin balón de por medio ?
"Marca" y "As" no miran a todos por igual...
"En este cochino negocio que es el fútbol, donde los periodistas deportivos se han convertido en prensa del corazón, todo vale con tal de dar carnaza".
El Hacha de RUBEN URÍA (*)
Ujfalusi pegó muy feo a Messi. El árbitro vio la acción, le castigó y le mandó a la calle con roja directa. Perfecto. Ahora la pelota está en el tejado de los Comités y son ellos los que deberán aplicar una sanción para el defensa que, nada más acabar el partido, entró en el vestuario del Barça para pedir
perdón al argentino.
No hay justificación posible para Tomas Ujfalusi, que dañó a Messi y merece un castigo acorde. Ahora bien, por supuesto que sí hay defensa contra la campaña de acoso, derribo y desprestigio gratuíto que está sufriendo el colchonero, al que unos cuantos asesinos de reputaciones le están usando como si fuera un "punching ball".
Guardiola, siempre admirable en su comportamiento, tiró de ironía después del partido y dijo que "si el Atlético juega con esta agresividad siempre, luchará por la Liga". En honor a la verdad, creo que Pep patinó. Una cosa es la entrada de Ujfalusi, que mereció la roja y se llevó la roja, y otra cosa es insinuar que el Atlético salió a romper tibias y peronés.
Guardiola no debió ver cómo Reyes era objeto de una agresión o cómo Mascherano le pegó una coz de escándalo a un jugador atlético. Entiendo las palabras del entrenador del Barça como un calentón, comprensible por lo que pasó con Messi, pero de ahí a dejar caer que el Atlético se empleó con violencia preconcebida, va un mundo. Fue un partido duro, trabado, intenso, con varias entradas al límite del reglamento, eso sí. El Atlético pegó más y el Barça, en algún lance, tampoco se quedó atrás. Pero más allá de la queja de Guardiola, que es lícita porque defiende sus intereses, conviene detenerse en el trato mediático que se está dispensando a Ujfalusi.
¿ Qué hubiese ocurrido si el perjudicado no fuera Messi ni ninguno de los llamados "grandes" o "estrellas", el circo mediático hubiera actuado igual?
¿ Qué le pasó al Kun en Bilbao, no fueron a por él ?
Salvo que se viva en Marte, uno lee, escucha y ve el circo mediático que se está formando en torno al defensor rojiblanco y dan ganas de vomitar. "Marca" y "As" inmortalizan el momento en que "Ujfa" dobla el tobillo de Messi. Como documento gráfico, chapeau, porque la imagen vale más que mil palabras y los ejemplares se venden como si no costara. Lo curioso es que, si tan importante ha sido esa patada, si tan violenta ha sido y si tan escalofriante fue la acción, lo que no se entiende es que la primera información del interior del periódico sea la charla que Mourinho le dio a sus chicos en el descanso de Anoeta. O que la siguiente información (es un eufemismo) sea que el portugués se come diez chicles en cada choque. O que los jugadores del Madrid ya no juegan al parchís (no es broma, está escrito). La información del partido (el de la jornada, oiga), no ocupa el primer lugar en el diario "Marca". La patada de Ujfalusi a Messi, por supuesto, sí. Para los "no iniciados" (copyright García), las hemerotecas están siempre ahí, aparecen como elemento de consulta y suelen ser fiel reflejo de las líneas editoriales que se siguieron en casos parecidos o aún más graves.
¿ Lo del madridista Pepe, que sigue jugando... ?
¿Recuerdan aquel partido, no muy lejano, donde un central del Real Madrid, Pepe, agredió sin pelota de por medio, a un rival que estaba tumbado en el verde, Casquero? El agresor era Pepe, Don José, y el agredido era un jugador del todopoderoso Getafe. ¿Se acuerdan de aquello? Fue en Abril de 2009. Aquel día, lejos de demonizar y crucificar al zaguero madridista, la foto apareció en tamaño reducido y el titular fue el siguiente: "Apoteósico. Higuaín y Guti llevan de nuevo el canguelo al Barça. 3-2.". Al día siguiente, entrevista a Pepe para pedir el pertinente perdón en portada y, de postre, otra portada 48 horas más tarde para insinuar que la sanción al portugués era, cito tal cual al entonces presidente Boluda, "una salvajada". Ahí queda eso.
Recuerden estas estremecedoras imágenes:
Aunque no merece MARCA que se les haga gratuitamente publicidad:
Portada con la entrada de Ujfalusi a Messi.
Comparación cuando Pepe pateó a Casquero en el suelo.
Aquí, insinuando que la sanción a Pepe era desproporcionada.
Lo más "divertido" del asunto Ujfalusi-Messi viene en la contraportada. En ese espacio se leen lindezas como "cazar a Messi, para un defensa tronco y leñero, es muy tentador". Se da por sentado que Ujfalusi quiso destrozar a Messi a propósito (en "Marca" saben leer las mentes), que es muy malo (es internacional y bicampeón de Europa de clubes) y se le tacha de leñero (¿a qué jugadores ha lesionado este señor por ahora?). La cosa va in crescendo cuando se asegura con impunidad: "Y lo cazó. Aplastó a Messi como los niños sádicos pisan hormigas".
De no haber visto el partido, toda España imaginaría que este periodista describía aquello que Pepe hizo con Casquero cuando el del Getafe estaba en el suelo, sin poder defenderse y sin balón de por medio. "Su entrada soporta cualquier denominación: salvajada, carnicería, degollina, masacre o tocinería". Si Ujfalusi por esto es un salvaje, ya ni les cuento qué adjetivos debieron haberse usado con el susodicho central al que sí se permitió reinsertarse en nuestro fútbol porque ya había pagado con su "modélica" conducta a base de lavados de imagen y publireportajes. No para ahí el tema: "la sanción tiene que ser de tal calibre que la próxima vez que Ujfalusi pise un campo de fútbol, debe pasar vergüenza".
En mi modesta opinión, a Pepe no se le colocó una sanción de esas características por intentar patear el cráneo de un chaval tendido en el suelo, para después soltarle un "truco" a Albín por querer separarle. Es más, después de los doce partidos de sanción, uno no sabe si Pepe sintió vergüenza o no en los campos de fútbol, pero sí sabe que no le cayó el máximo castigo. Y también se sabe que, los que no sentían ninguna vergüenza eran los periodistas que corrían, como la niña del exorcista por las escaleras, para entrevistar a Pepe y grabar sus promesas de buen chico. Hay más. "Como Messi no tiene nada roto, no pasa nada. Error. Una vez más, manda la puntería y no la intención". Leyendo esto, no sé si este señor se habría quedado a gusto si a Messi le hubieran partido la pierna por siete partes, para así pedir que a Ujfalusi le metieran en alguna celda de Alcalá Meco. Lo mejor de la contraportada es el título: "Calma, el tobillo sigue pegado al cuerpo". Aquí sólo un reproche sin importancia. Que el día que ese angelito vestido de blanco no acertó a partir la crisma a uno de azul, la última de "Marca" no se tituló "Calma, la cabeza aún sigue pegada al cuello".
Aquí impera la doble moral. "Marca" marca - valga la redundancia- su territorio cada vez más. La patada de Ujfalusi fue fea, roja, durísima y merece una sanción. Pero de ahí a poder ciscarse en la reputación del checo, hay un trecho. Si yo fuera Ujfalusi y esta mañana hubiera leído los periódicos, me habría ido directamente al juzgado, para defenderme de una campaña mediática que le ha convertido en un matarife. Y si el Atlético de Madrid tuviera unos representantes legítimos, quizá se preocuparían de velar por la imagen de su futbolista, al que se llama "carnicero del área" con tanta alegría como si hubiera sido el culpable de matar a Manolete (el torero, no el del "As"). Pero niguno de esos dos supuestos se llevará a cabo. ¿Para qué? Paraguaya. Hay vía libre para juzgar la conciencia de Ujfalusi, pero entra el apretón cuando la violencia va asociada con el color blanco.
Hay que llenarse la boca de proteger al fútbol de los violentos, por supuesto, pero son ellos los que marcan quién es violento y quién no. ¿Cómo se mide eso? Pues fácil, con el color de la camiseta y con los peródicos que venda cada señor. Ujfalusi lesionó a Messi, pues portada. Messi lesiona a Ujfalusi, pues un despiece en pequeñito. Figo destrozó la rodilla de César Jiménez, que no volvió a jugar a fútbol, pues no hay portada. Pepe intenta machacarle los sesos a Casquero y lue
go le pega un puñetazo a Albín, pues...no, no hay portada señores. Así se escribe la historia. El edredón, el pijama, las tazas de café y la cubertería del Real Madrid - todas oficiales por supuesto- no se habrían vendido como rosquillas si en su portada hubieran sacado la foto del momento en que Pepe no acertó a reventarle la cabeza a Casquero.
En este cochino negocio que es el fútbol, donde los periodistas deportivos se han convertido en prensa del corazón, todo vale con tal de dar carnaza. Pepe, de lo cual me congratulo, encontró el perdón y tuvo su segunda oportunidad en la vida. Pero Ujfalusi, visto lo visto, no es de Dios. Alguien pensará que justifico el hachazo de "Ujfa", pero nada más lejos de la realidad. Pero si lo de Ujfalusi con Messi fue escalofriante, me pregunto qué fue exactamente "lo" de Pepe. Dice "Marca" que los árbitros deben proteger a los futbolistas de los jugadores violentos, pero no se aplica el cuento a la hora de proteger a los aficionados de delincuentes prescritos que se han apropiado de un club. Se rasgan las vestiduras con la violencia, pero se pasan por el forro la delincuencia. Si Ujfalusi es un salvaje, un carnicero y un tío que se gana la vida crujiendo piernas, que no lo creo, no sé en qué silla eléctrica debieron haber freído a Cortizo cuando le partió la pierna a Collar, o en qué celda de Sing-Sing debía haber pasado sus días aquel defensa del Granada que dejó a Amancio roto, o qué tipo de asesino en serie sería Pepe cuando trató de rematar en el suelo a Javi Casquero. Si Ujfalusi es poco menos que un criminal y otros se va de rositas, el tema es feo.

Es verdad que hay derecho a la libertad de expresión y que cualquiera puede ejercerla, travistiendo el periodismo con una barra libre de hostias verbales. Pero si todos somos libres para expresar nuestra opinión, tiene que haber barra libre para todos. Un amigo mío, que no tiene micrófono, ni escribe columnas, ni sale en televisión, ha hecho uso de su libertad de expresión esta mañana, cuando me ha dicho que hacen falta controles de alcoholemia en muchas redacciones de diarios deportivos. Como esto siga así, voy a empezar a darle la razón.
¡ Basta ya contra Ujfalusi !
(*) En Eurosport
"Ujfalusi debería defenderse en el juzgado de guardiola, perdón de guardia, por la campaña mediática que le ha convertido en un matarife".

antoniortega dijo
"...donde los periodistas deportivos se han convertido en prensa del corazón, todo vale con tal de dar carnaza."
No hase falta que se comente más nada.
21 Septiembre 2010 | 12:14 PM