Cierta prensa defiende a los lagartos y no a las cabras, preservando su especie.
Por: Fernando Báez (*)
Que un periódico que compite con las sacristías y los puesteros, vendiendo medallitas de todas las Vírgenes de españa (solo hay una [Virgen María]), te presente en páginas centrales de su panfletario pro zapateril y atacador constante de la Iglesia, a la que "roba" sus imágenes (como si la Iglesia vendiera banderas comunistas u otras ["Zapatero" a tus zapatos]), publique el feliz alumbramiento de equis números de lagartitos, es algo que da asco, cuando estos bichos se comen cuanta fruta y hortalizas haya, compitiendo con las cabras y otros animales a la mermada agricultura canaria, y que a éstas (a las cabras y ovejas las maltraten [los perros tienen preferencias a vivir, aún a cuenta del degüelle de las anteriores]) y de ninguna te digan que felizmente parió uno o dos baifos, para preservar la especie, es algo que da rabia, por comparación odiosa e indebida.
Pero el colmo o la repera es, que el alumbramiento lagarteril, interese incluso a la teleasquerosa que tenemos que no se entera que las que están en peligro de extinción, son las cabras, las ovejas, las vacas, etc., que son las que dan: estiércol, leche, queso, carne, trabajo, etc., pues, de estás: ¡nada! para los lagartos (¡noticia trascendental: ya se acabó el paro y la crisis, ahora comemos de los lagartos!), todo: un centro de reproducción (como el de los pájaros azules en la Tafira universitaria), y es que estos babiecas creen que los lagartos, nos van a dar huevos, y haremos tortillas de ellos, y las lagartas dan leche, y que haremos queso, yogures y otros derivados de ellas, ¡no te digo!
Estamos gobernados, por ecologistas despistados; por enemigos del campo (ganadería y agri-CULTURA); gente, que se preocupan de los bichos que dan miedo, y se olvidan de los animales que dan vida, comida y trabajo. ¡Qué pena! Tengamos un gobierno lagarterano, y que consejer@s, del Gobierno, se ocupen de esto y se despreocupen de lo primero o primario, es como para exigir su inmediata dimisión. ¡Con la que está cayendo: hambre, paro, robos, crisis, etc. y se ocupen de los lagartos, que por otra parte, no tienen dos centímetros más que los de aquí, cuando hasta menos que los de aquí, es vivir del cuento, y Europa dando dinero para esto!, pues ¡toma lagartos! Incluso, los van a trasladar a lugar más seguro, no sea una riada los sepulte (como si no vivieran bajo tierra, de la que saben salir, como los peces nadar, pero es ¡que no se enteran!
(*) El padre Báez, defensor de las cabras, y no tanto de los lagartos.

