España culminó en el Mundial un sueño comenzado por Luis Aragonés
España está de enhorabuena. La selección ha hecho historia, ha conquistado por primera vez el MUNDIAL de fútbol pero, pese al gran logro obtenido por los pupilos de Vicente del Bosque, no se podría olvidar que lo conseguido en Johannesburgo es la culminación de un sueño que comenzó hace años.
Aún no nos hemos recuperado de la gran fiesta que estamos viviendo desde la noche del pasado domingo, cuando un gol de Iniesta en el minuto 115 de la prórroga nos hizo proclamarnos Campeones del Mundo por primera vez en nuestra historia. Después de una gran fase de clasificación (cerrada con pleno de victorias), el combinado nacional no inició con buen pie la cita sudafricana.
Al César lo que es del César

Es posible que cualquier equipo no pudiese tener mejor entrenador que Vicente del Bosque. Educado, correcto, humilde, trabajador, discreto, implicado... Nos quedaríamos sin adjetivos para definir las cualidades del último técnico que fue capaz de dirigir con maestría el siempre exigente vestuario del Real Madrid y que ahora ha llevado a España a protagonizar una gesta que nunca podremos olvidar.
Concienzudo, meticuloso, organizado, el salmantino es un hombre que ha mamado fútbol desde que era un niño, que ha sido 'monaguillo antes que fraile' y que conoce y maneja a la perfección todos sus entresijos. Se le criticó por no renunciar al doble pivote y el tiempo le dio la razón. Se le cuestionó por no darle más minutos a Fábregas pero todos los cambios que realizó en cada partido fueron acertados. Tanto como el que más, Don Vicente tiene muchos motivos para celebrar.
Pero que nadie se olvide de Aragonés
No sería justo. Este Mundial también es suyo, al menos en una parte. A lo largo de toda la historia, las distintas selecciones que han defendido los colores españoles se han caracterizado por tener grandes jugadores pero
no un estilo, una imagen, una filosofía definida. Y eso fue lo que logró 'Zapatones'.
Llegó al cargo casi por aclamación popular en 2004. Primero recuperó la ilusión de los seguidores en un grupo acostumbrado a los fracasos. Luego, paso a paso, fue renovando el plantel, dejando de lado a teóricos intocables y poniendo las bases de lo que aún hoy en día sigue siendo una verdadera familia.
Con Aragonés las cosas funcionan así: o se le quiere o se le odia y todos los futbolistas que han pasado por sus manos sólo pueden decir cosas buenas de él. Es cierto que no son pocos los que han discutido, los que no han compartido sus puntos de vista (Eto'o, Romario,...) pero, al final, todos han terminado respetándolo y señalándolo como uno de los mejores técnicos que han tenido a lo largo de sus respectivas carreras.
En su segundo gran reto al frente de La Roja, el 'Sabio de Hortaleza' pudo culminar ese proyecto que tenía en la cabeza pero que necesitaba tiempo para poder desarrollar por completo. Gran conocedor de las virtudes y de las carencias de los jugadores españoles, apostó por un centro del campo plagado de hombres de toque como Cesc Fábregas, Xavi o Andrés Iniesta. Cazorla, Güiza, Senna, Sergio García, Ruben de la Red fueron entrando en sus planes y le ayudaron a que en nuestro país tomásemos conciencia de una certeza que, por simple, no resultaba menos extraña y sorprendente: no sólo basta con convocar a los mejores. Hay que saber crear un bloque que ofrezca soluciones ante los problemas más inesperados.
Aragonés dio con la receta mágica del éxito. Creó el grupo más unidos que jamás ha tenido el balompié nacional y, además, supo combinar el talento con la imaginación para que la nueva seña de identidad de España fuese su juego atractivo, de toque, de ataque. Pese a que dejó el equipo tras la conquista de la Euro'2008, lo cierto es que se despidió del banquillo estableciendo las bases que han llevado a Vicente del Bosque a culminar un camino que se inició hace seis años y en el que nada se dejó a la improvisación.
Genio y figura
Desde su posición de comentarista de la cadena Al Jazeera, Aragonés ha sido muy cuestionado por todos los medios por sus continuos y duros comentarios hacia la selección. Hay quien lo ha visto como simple envidia, como su 'venganza' particular por la manera en la que se puso fin a su ciclo al frente del llamado 'Equipo de todos'.
Pero no es así. Luis es de esas personas que dice lo que piensa cuando le preguntas. No lo hace con maldad. Es simplemente su manera de ser, su honestidad total. Y algo de crédito se habrá ganado cuando Xavi, Fernando Torres y el resto de integrantes del combinado nacional siempre han dicho que la única persona que tiene derecho y argumentos para criticarles es él.
Por tanto: La Copa del Mundo también es de Aragonés

