INDEMNIZACIONES MILLONARIAS: QUE PAGUE EL PUEBLO
José M. Balbuena Castellano
Coalición Canaria, que ha gobernado Canarias durante treinta años, ahora pactando con el Partido Popular, está llevando a esta región autónoma a la ruina. Administra mal sus ingresos, sus finanzas, y cuando le llega algo del gobierno central, resulta que tiene que dedicar parte de ese dinero, que debería dirigirse a asistencias sociales, o cuestiones perentorias, a pagar los conflictos en los que se ha metido, como son los de Tebeto, Tindaya y otras historias, en los que deberá abonar cien millones de euros a un empresario llamado Bittini, en el caso de Tebeto. Todo por haber hecho mal los deberes o querer solucionar los problemas judicialmente.
Los que vivimos en estas islas nos preguntamos qué clase de políticos y de gestores son los que dirigen esta autonomía, y además, dónde está esa pretendida autonomía, cuando no somos capaces de generar nuestra propia financiación y asumimos cuestiones que luego no sabemos afrontar ni resolver.
Lo curioso de estos desmanes, en los que intervienen algunos de nuestros "más preclaros" políticos, es que nadie es responsable de las consecuencias de su pésima gestión, ni asumen sus errores, cuando deberían existir unas leyes que le exijan responsabilidades y no quede impune y al mismo tiempo, que fuera obligatorio, al aceptar algún cargo político, que tengan que realizar una declaración de bienes. Si fuera así, creo que la mayoría de los que actualmente ostentan cargos relevantes en Canarias no estarían en sus poltronas, porque algunos tienen algo que ocultar, o son responsables de más de un desaguisado.
Otra cuestión es el cinismo con que actúan determinados políticos, echando en cara a otros actos u omisiones que ellos mismos originaron o practicaron. Pongo por ejemplo el caso de Las Palmas de Gran Canaria, que es el que más cerca tengo. Resulta que la anterior alcaldesa o algún vocero de su partido, se escandalizan porque el ayuntamiento se gasta el dinero en nimiedades (mobiliario que les hace falta, algún que otro detallito, etc) , que viene ser "peccata minuta", comparado con el saqueo de las arcas del ayuntamiento de su época y la forma en al que dilapidaron el dinero de los ciudadanos, en traer, por ejemplo, "arquitectos estrellas" del mundo entero para presentar sus proyectos para una obra completamente ilegal como la de la Gran Marina (parecer que esta gente tiene amnesia cuando les conviene) o dejaron unas deudas enormes que habrá que pagar debido a sentencias judiciales, o indemnizaciones varias, como el del solar de Guanarteme, frente al centro comercial de Las Arenas, entre otros. También le dejaron "el muerto" de las torres del canódromo que empezaron a construirse, a pesar de que la justicia dictó sentencia a favor d los vecinos que protestaban porque allí estaba previsto un parque, una zona de recreo infantil y jardines, y el ayuntamiento del PP hizo un cambio para favorecer los intereses de una constructora.
Este hecho me recuerda algo que ocurrió hace algunos años en la cornisa oriental de Escaleritas, desde la que se disfruta de una magnífica vista de Ciudad Jardín, de la bahía, del Puerto y de La Isleta y que fue ocultada a los vecinos de la calle Francisco Maldonado, al construirse en una solar que se había destinado a zona verde. Allí se levantó el nuevo hospital inglés, y luego, cuando se cerró, el edificio fue destinado a residencia de ancianos de "standing".
Y así podríamos ir extrayendo casos similares en los que el ayuntamiento ( o ciertos ayuntamientos) recalifican terrenos o permiten cambios de uso, para complacer a amistades y no "por el bien común".
Volviendo al tema que nos ocupa, la oposición en el ayuntamiento de esta capital y cierta prensa afín a ellos, se encarga todos los días de machacar al gobierno municipal y desviar la atención de los ciudadanos, para hacerles creer que todos los males que ocurren actualmente en el consistorio son obra exclusiva de los dos partidos que actualmente están en el poder.
Y conste que no defiendo al cien por cien la gestión, tanto del PSOE como la del partido Compromiso, de Nardy Barrios. Ahora, a pesar de la carencia de fondos, parece que están empezando a realizar algo. No sin antes darnos el triste espectáculo de un ayuntamiento que parecía un circo, con pleitos internos, destituciones, rebeldías, dimisiones, y una falta absoluta de "mano dura" para ordenarlo y tomar decisiones
Todo ello nos induce a reflexionar que la auténtica democracia es para ser ejercida por gente seria, que tenga algo que ofrecer y que respete las leyes. Una democracia participativa y responsable, y no un instrumento exclusivo de los políticos, que a su vez deberían estar al servicio de los demás, y no al revés.
Existen cientos de iniciativas que los vecinos se guardan y no exponen y que podrían orientar a los ediles para saber cuales son las necesidades reales de sus barrios. Por eso hablaba de democracia participativa, y no de imposiciones, sin escuchar las quejas de los ciudadanos de esta autonomía, o sus iniciativas parlamentarias y reivindicaciones, como la que se han producido en Castillo del Romeral. Si hemos elegido como forma de gobierno una democracia y no la tiranía de un dictador, practiquémosla al menos con dignidad y seriedad. Y lo primero que tiene que funcionar en ella, es la justicia. Aquí parece que no se desea que eso ocurra.

