Las escuelas Made In Spain triunfan en Senegal
- La Fundación Santa María La Real forma con fondos españoles, en construcción y agricultura, a 300 alumnos
- Gabriel Zurbano,responsable del proyecto: "Los estudiantes se comprometen a poner en marcha un proyecto de autoempleo"
La Fundación Santa María La Real, pionera en el desarrollo de escuelas taller orientadas a la formación de jóvenes desempleados y al desarrollo local, traslada su modelo de inserción sociolaboral a la región de Saint Louis: "con las cuatro áreas de trabajo, sumamos un total de 300 alumnos y 35 formadores vinculados a las escuelas", comenta Gabriel Zurbano -en la foto-, responsable del proyecto.
La Asociación de Amigos del Monasterio, núcleo de la futura fundación, nace en 1985 con motivo de la rehabilitación del monasterio de Santa María de la Real. Desde sus inicios se ha especializado en la formación de oficios relacionados con la restauración del patrimonio románico del norte de España, donde ha llevado a cabo más de 50 proyectos.
Después de expandirse por "Palencia, Valladolid, Guadalajara y ahora Castilla-La Mancha, este modelo ha sido retomado por el INEM para otras regiones en España", explica Gabriel Zurbano; "nosotros hemos pensado que se podía trasladar la metodología al África subsahariana, con un proyecto prototipo de cuatro escuelas taller en Saint Louis dedicadas al patrimonio, turismo, agricultura y desarrollo local".
La región de Saint Louis, dividida en tres departamentos (Saint Louis, Dagana y Podor), es conocida por su importante patrimonio histórico y natural. La ciudad vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000 y unida al continente por un famoso puente metálico de la empresa Eiffel, es el reflejo de la aventura colonial francesa al Oeste de África, de la que fue capital durante más de medio siglo. A tan sólo una hora de carretera se encuentra la reserva de aves de Djoudj, tercera del mundo y primera del occidente africano.
A clase
La implantación en Saint Louis de este proyecto formativo se debe, principalmente, a la inmigración, muy recurrente en determinados barrios como Guet Ndar, donde los pescadores viven y trabajan en condiciones extremas. Este proyecto, que cuenta con un presupuesto de 3.000.000 de euros, financiados por el Ministerio de Trabajo y la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo, quiere ser una alternativa para 300 jóvenes, mediante la mejora de sus oportunidades laborales.
"Hicimos un diagnostico y propusimos cuatro escuelas taller, explica Zurbano; una de rehabilitación de patrimonio, otra de agricultura, una de desarrollo local y la cuarta, de turismo. La escuela taller ofrece una formación práctica unida a un proyecto concreto. En la escuela de rehabilitación se restaura un edificio. En este proyecto arquitectónico intervienen todos los oficios, desde fontaneros hasta electricistas, albañiles, carpinteros...Se trata de ‘aprender, haciendo', porque más del 70 por ciento del aprendizaje son prácticas."
Uno de los edificios elegidos es un antiguo cuartel del ejército colonial francés, La caserne Rognat, que data de 1843, de 3.000 metros cuadrados de superficie. Además se quiere intervenir en otra edificación gemela, ubicada en la plaza principal, para convertirla en un centro cívico dotado de espacios para la cultura.
En Santa María de la Real patrimonio y turismo van de la mano, por lo que, como dice Gabriel Zurbano, "partimos de un concepto de región para desarrollar itinerarios culturales, de ecoturismo, etcétera, siempre desde los recursos que existen. Así podremos señalizar determinados itinerarios y cartografiarlos, para informar a los visitantes de lo que hay en la región de Saint Louis".
Autónomos
En otro ámbito, el agrícola, la fundación que preside el dibujante Peridis, tiene un acuerdo con la Universidad Gaston Berger, de Saint Louis, donde, en una granja, los alumnos aprenden oficios relacionados con la agricultura, ha comprobado AfricaInfoMarket.
En la granja los alumnos trabajan en los viveros donde participan en la siembra, el desarrollo y la cosecha de los cultivos. El objetivo es que puedan trasladar esta experiencia en sus pueblos de origen, en Saint Louis, Dagana o Podor y ayudar a desarrollar modelos similares a la granja de la Universidad.
"Durante la formación, que dura 18 meses y se imparte cada día durante siete horas, pagamos un salario a los alumnos, están asegurados, y se les da una comida al día", explica Gabriel Zurbano. Además, "se comprometen a realizar un proyecto de autoempleo. Se trata de un proyecto personal de empresa donde se pueden asociar con otros alumnos o vecinos. Para llevar adelante el proyecto empresarial usan el dinero que se reserva de sus salarios, un salario diferido, que les devolvemos al final de la formación para que puedan montar esa pequeña empresa que proyectan".
La inserción laboral de los alumnos depende, en buena medida, del desarrollo de estos proyectos, que se benefician de los conocimientos adquiridos por los estudiantes y de los partenariados creados por la Fundación. Estos acuerdos, la AECID, empresas privadas, organismos locales... son imprescindibles para que los jóvenes puedan hagan sus prácticas y mejoren sus expectativas laborales, sin tener que recurrir a la inmigración.
