LAS CORRIDAS DE TOROS EN GÁLDAR
Por: ALEJANDRO C. MORENO y MARRERO.
Diversos testimonios documentales que he hallado recientemente revelan -de modo y manera incuestionable- que en la Villa de Gáldar durante el s.XVI se celebraban con cierta asiduidad corridas de toros donde participaban nobles caballeros pertenecientes a determinadas familias estrechamente vinculadas a la Conquista de Gran Canaria. Al parecer, según la información que manejo en estos momentos, los toros generalmente eran traídos desde Andalucía para ser lidiados con motivo de las Fiestas de Santiago de Gáldar en un corral que estaba ubicado junto a la antigua iglesia de la villa, coso taurino que -como veremos más adelante- desaparecería definitivamente en el año 1592 para levantar en su lugar una torre y acondicionar una calle de veinte pies de ancho por donde pudiera pasar la procesión del Santísimo Sacramento.
Así, la primera referencia histórica que he encontrado sobre el tema la ofrece un artículo dedicado a las Fiestas de Santiago de Gáldar -firmado con las letras P.P.- que aparecía publicado en el periódico "Diario de Las Palmas", en su edición del sábado 23 de julio del año 1904, donde se decía lo siguiente: "(...) La ciudad de los Guanartemes se rejuvenece y se engalana en las fiestas de Santiago que tanta fama y esplendor revistieron siglos ha, cuando sus caballeros celebraban torneos y justas, se lidiaban toros y obispos y frailes asistían a las solemnes procesiones a rendir homenajes a la bizantina escultura imagen del Apóstol traída en la conquista por Pedro de Vera desde el Real Campamento hasta Gáldar y al centro de la Corte, entre laureles y palmas veneradas (...)".
Por otro lado, el cronista José Batllori y Lorenzo escribía un artículo en el periódico "Diario de Las Palmas", fechado en el martes 24 de julio del año 1906, en el cual se muestra rotundo a la hora de abordar el asunto, pues expresaba textualmente: "(...) Sabemos que en muchas fiestas de Santiago se lidiaban toros traídos de Andalucía, en el Corral que existía junto a la iglesia matriz, y que en la lidia tomaban parte nobles caballeros. En 1592 fue destruido este Corral, según un viejo papel que poseemos, por disposición del Provisor del Obispado, para construir una torre y una calle por donde pudiese pasar el Santísimo Sacramento. Y así dice: "Que por cuanto el Corral está a las espaldas de la dicha iglesia en que se suelen correr los toros, se junta con la dicha iglesia por manera que no hay lugar por donde pueda pasar la procesión alrededor de la dicha iglesia, lo que no puede así estar y es en ofensa de Dios o de su iglesia por ende visitando mandaba e mando que la pared del dicho Corral será quebrada se faga calle de 20 pies de ancho. A resaltas de lo cual para estas fiestas se destinaría la plaza nueva (...)".
Además, décadas más tarde, en un texto anónimo sobre las Fiestas de Santiago de Gáldar que era publicado en el periódico "Diario de Las Palmas", en su edición del lunes 24 de julio del año 1922, vuelve a otorgársele verdadero protagonismo al tema de las corridas de toros celebradas antaño en Gáldar, ya que en él puede leerse: "(...) Ya en las solemnidades religiosas del templo de Gáldar no contempla el pueblo el privilegio de los nobles que ocupan los escaños por derecho de su estirpe, ni la plaza mayor deslumbra con las fiestas de cañas y toros en las que tomaban parte un centenar de caballeros de los linajes más ilustres en briosos caballos, que eran el orgullo de la Real Villa, sede de la nobleza isleña, pero Gáldar la hermosa y rica ciudad norteña, sigue atrayendo con los encantos de su vega, la belleza de su alameda y la grandiosidad de sus fiestas que conservan siempre su típico y tradicional esplendor (...)".
En fin, ante lo expuesto, creo que poco más habría que añadir, de modo que sencillamente espero que el presente trabajo de investigación histórica sea del agrado e interés del ávido lector y, sobre todo, deseo que estas burdas apuntaciones galdáricas sirvan a nuestros convecinos para tener un conocimiento más profundo y exhaustivo acerca de ciertos aspectos prácticamente olvidados del riquísimo pasado galdense.


Ángel Ruiz Quesada dijo
Hace días que he visto este artículo en la página, esperé el tiempo prudencial para que cualquier visitante pusiese el comentario que entendiera oportuno. ¡No espero más!, antes de que pase de la primera página de este blog, quiero compartir con todos, el correo que de manera personal le remití a este joven investigador desde que tuve conocimiento del mismo, que por el camino que va, le veo como el necesario Conservador del Museo de Historia de la Ciudad. Ojalá y es mi sincero deseo, que la Corporación Municipal, no se pierdan la oportunidad de aprovechar los conocimientos de Alejandro para la puesta a punto de nuestro futuro Museo.
Invito a los que lean este comentario que no dejen de visitar los blogs de Alejandro, donde se puede acceder a los innumerables trabajos que ha realizado, todo ello combinándolo con sus estudios de música y los de Derecho en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad. ¡Todo un lujo!
Este es el correo enviado:
Querido Alejandro.
Enhorabuena por tu nuevo artículo. No se como te las arreglas para seguir sorprendiéndonos con interesantes noticias que otros "con mucho bombo" hasta ahora no las habían descubierto. No cabe la menor duda de que estás elaborando el verdadero libro de la historia galdense. No solo nosotros sino las generaciones futuras te lo agradecerán, te lo dice una persona que ha vivido y ha visto la complicidad para que la historia estuviese en manos de unos pocos.
Tú, con tu humildad y tu buen saber hacer las estás compartiendo con todo nosotros.
Enhorabuena y un fuerte abrazo.
Ángel Ruiz Quesada
5 Mayo 2009 | 11:22 PM