LAS PALMAS DE GRAN CANARIA: El funeral por las víctimas canarias del siniestro de Barajas será el sábado y estará presidido por los Reyes en la Catedral

El funeral por las víctimas canarias del avión siniestrado en el aeropuerto de Barajas se ha fijado para el próximo sábado 30 de agosto, si bien tampoco se descarta la fecha del 3 de septiembre ya que está previsto que los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía asistan al mismo.
El rey Juan Carlos pidió al alcalde de la capital grancanaria, Jerónimo Saavedra, la organización de un funeral paralelo al que se celebrará en Madrid debido a que la mayoría de las víctimas residían en Gran Canaria. El acto funerario se celebrará en la Catedral y, además de los Reyes, estarán presentes autoridades civiles y militares y los familiares directos de las víctimas del trágico suceso. Asimismo, se habilitará la plaza de Santa Ana para acoger a los ciudadanos que quieran asistir a este homenaje religioso que Canarias ofrecerá a las víctimas.
La fecha del 30 de agosto fue hecha pública ayer por el Gobierno canario, si bien desde la Delegación del Gobierno central no se descartaba el 3 de septiembre, después del funeral de Estado que se celebrará en la catedral de La Almudena el 1 de septiembre. Según el Ejecutivo
regional, no hay inconveniente en que el funeral de Gran Canaria tenga lugar antes del previsto en Madrid, lo que no supone un impedimento protocolario por ser dos actos para familias distintas ya que las de Canarias no asistirán a la exequias que se celebrarán en la capital de España. El Ejecutivo autónomo tiene confirmado que vendrán miembros de la Casa Real, en este caso los Reyes, aunque tampoco se descarta que se trasladen los Príncipes de Asturias.
El funeral lo oficiará el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, que ha solicitado que la fecha de las exequias se alejen lo máximo posible de la festividad de la Virgen del Pino, por no considerarlo emocionalmente recomendable para los familiares y allegados de las víctimas del siniestro aéreo.
Se pretende que el protagonismo en el funeral sea para las víctimas, por lo que las decisiones se adoptarán en función de las necesidades de los familiares. De esta forma, se limitará la presencia de políticos y autoridades en la Catedral y el máximo espacio posible del templo se reservará para las familias.

