Recientemente, debido a una minuciosa investigación
histórica acerca del Canónigo D. Marcos Verde de Aguilar y
Trexo realizada por nuestro querido y admirado paisano
Sebastián Monzón Suárez, hemos podido saber que la
vivienda conocida hoy con el nombre de
“La Casa Verde de Aguilar” fue construida en el primer
tercio del s.XVIII por D. Juan Antonio Cachazo Osorio, casado con
Dña. Micaela de Quintana y Verde de Aguilar (pariente del referido
Canónigo). Por este motivo, dado que Dña. Micaela de Quintana
y Verde de Aguilar a pesar de la importancia social que obtuvo
siglos atrás en estos momentos se presenta ante nosotros como
alguien tan escasamente conocida como poco estudiada,
hace unos meses decidimos comenzar una exhaustiva investigación
paralela a la que efectuara el Prof. Monzón Suárez que
-de alguna u otra manera- nos permitiera acercarnos con mayor
nitidez a la figura de esta distinguida mujer galdesa y cuyos
resultados trataremos de exponer a continuación.
Así, Dña. Micaela de Quintana y Verde de Aguilar -según se dice en
la “Relación Genealógica” de Fray Juan Suárez de Quintana del
s.XVIII (con la trascripción, introducción y notas de Pedro González
Sosa)- era hija legítima de Dña. Beatriz Trexo de Quintana y de D.
Francisco de Medina y Bethencourt, los cuales habían casado
con dispensación por parentesco (dispensa concedida por el
Obispado en casos de parentesco excesivo). Como bien da
cuenta el tratadista Francisco Fernández Bethencourt en su
obra “Nobiliario de Canarias” (finales del s.XIX), la citada Beatriz
Trexo de Quintana era hija del Alférez D. Sebastián de Quintana y
Acedo y de su esposa Dña. Anna Verde de Aguilar, hija ésta
última de D. Juan Francisco de Aguilar y de Dña. María Calvo
de Quintana. Asimismo, Fray Juan Suárez de Quintana expresa,
nuevamente, que este Francisco de Aguilar era hijo de Juan Verde
de Aguilar y de Dña. Isabel de Arias Reina; mientras que Dña.
María Calvo de Quintana había nacido fruto del matrimonio formado
por D. Juan de Quintana Miguelez y Dña. Francisca Suárez (hija
esta última de D. Cristóbal Suárez y Dña. Ana Pérez). El mencionado
Juan Verde de Aguilar, a su vez, era hijo de D. Bartolomé de Aguilar
y de la Mota (hijo de D. Gonzalo de Aguilar, Conquistador de
Gran Canaria) y de su esposa Dña. María de Carvajal.
El estudioso Carlos Platero Fernández sostiene que el Conquistador
Gonzalo de Aguilar -personaje del que, como hemos visto, desciende
el apellido “Aguilar” de Dña. Micaela de Quintana y Verde de
Aguilar así como también el de su pariente el Canónigo D. Marcos
Verde de Aguilar y Trexo- había nacido en Villanueva de la
Serena (Badajoz), desde donde llega a Canarias a finales del s.XV.
Por su parte, el eminente heraldista Lino Chaparro D´Acosta nos
dice que una de las ramas galdenses del apellido “Verde” pasó a
Lanzarote, donde aún existen descendientes de esta familia e incluso,
se cree que la denominación de “Cueva de los Verdes”
pueda tener una vinculación directa con dicha estirpe galdárica.
De otro lado, Fray Juan Suárez de Quintana nos informa
(según la trascripción realizada por González Sosa) que Dña. Micaela
de Quintana y Verde de Aguilar casó con D. Juan Antonio Cachazo
Osorio, hijo legítimo del Capitán D. Francisco Rodríguez Cachazo y
de su esposa Dña. Jazinta de Osorio. Igualmente, recoge que D.
Juan Antonio Cachazo era hermano del Doctor D. Joseph Cachazo
Osorio, quien figura como Beneficiado de la Iglesia Parroquial
de Santiago de Gáldar en el año 1753. Finalmente, las apuntaciones
de Suárez de Quintana nos revelan que el matrimonio formado por Dña.
Micaela de Quintana y Verde de Aguilar (nuestra historiada de hoy)
y su esposo D. Juan Antonio Cachazo y Osorio dejó entre su
descendencia a Juan Ventura, Roque y Francisco Cachazo de
Quintana y Verde de Aguilar. Si bien es cierto que el tratadista
genealógico dice también que existían otros hijos del referido
matrimonio cuyos nombres -a nuestro juicio- posiblemente el autor
desconocía a la hora de la redacción del trabajo.
En fin, como se habrá podido observar, hemos intentado reunir
algunas noticias heráldicas y genealógicas acerca de Dña. Micaela
de Quintana y Verde de Aguilar, breves apuntes linajudos
que posiblemente ampliaremos en un futuro. Dicho lo cual, no
hay duda de que como consecuencia de la incesante cantidad
de nombres y apellidos citados y estudiados, el artículo quizá ha
quedado bastante más “oscuro” y “farragoso” de lo que hubiésemos
deseado; sin embargo, consideramos que era indispensable así
hacerlo, pues -de lo contrario-, hubiéramos inducido al lector a caer
en diversas confusiones y equívocos. Ruego que sepan disculparnos
por ello.
E. Molina dijo
Alex la verdad que no dejas de sorprendernos con tus trabajos de investigación. Felicidades.
31 Marzo 2008 | 04:52 PM