Luis Hipólito contaba con el apoyo de sólo dos alcaldes del norte grancanario: Guia y Arucas.
El gerente de la Mancomunidad del Norte presenta su dimisión
SITUACION TENSA ENTRE TRABAJADORES Y GERENTE
La Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria busca nuevo gerente, Hernández se va antes de que lo echaran.
Luis Hipólito Hernández,(ex vicepresidente del Cabildo y alcalde Arucas por el Psoe), al frente de la Gerencia del órgano supramunicipal desde hace siete años, ha presentado su renuncia ante la falta de confianza existente.
Fernando Bañolas, presidente de la
Mancomunidad, no ha dudado en aceptar su renuncia.
La pérdida de confianza y la no aprobación de su gestión han propiciado que Luis Hipólito Hernández presente su renuncia como gerente de la Mancomunidad que conforman 10 Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria.
La crisis abierta hace semanas se cobra así su primera víctima. El gerente de la entidad desde hace siete años presentó su carta de renuncia hace una semana, tras hacerse público las discrepancias
internas sobre su gestión, sobre todo la tensa situación vivieda con los trabajadores.
Tanto es así que en la última reunión mantenida por los alcaldes del Mancomunidad sólo dos de ellos –Arucas y Guía– apoyaron la labor de Luis Hipólito Hernández.
Adelantándose a lo que parecía una destitución anunciada, Hernández ha presentado su renuncia, que Fernando Bañolas ha aceptado.
El presidente de la Mancomunidad asegura que no pasa nada, que cuando no se tiene la confianza necesaria para trabajar no se puede seguir, «lo cual le honra», en alusión a Hernández. Además, afirma Bañolas que el
gerente se va «para no ser un problema más a la hora de resolver» la situación que vive la Mancomunidad, «que esto quede claro». Sin embargo, también reconoce que el puesto de gerente de la Mancomunidad del Norte no tiene muchos candidatos. «Ahora habrá que buscar un sustituto; veremos».
La intención de Fernando Bañolas es que el resto de alcaldes acepte la continuidad temporal de Hernández hasta que se acabe el actual mandato, a finales del próximo diciembre.
Lo que sí está claro es que la marcha de Luis Hipólito Hernández lleva aparejado el fin de un ciclo.
Pendientes de la reunión del próximo lunes
LOS DESPIDOS DE TRABAJADORES, EN EL AIRE
El lunes próximo los diez alcaldes de la Mancomunidad se volverán a reunir «con la intención de arreglar los problemas», espera Bañolas. «Esto es una nueva etapa y hay que trazarse objetivos, actuar en los actuales estatutos de la Mancomunidad y adaptarlos a la actualidad».
En el futuro, la intención es no sólo desarrollar proyectos de la Unión Europea (UE), como se ha hecho hasta ahora «casi exclusivamente», sino poner en práctica iniciativas propias. Además, a partir de ahora los municipios de más de 50.000 habitantes accederán directamente a los proyectos de la UE; los que tengan menos, deberán entendérselas con el
Cabildo de Gran Canaria.
Por si fueran pocos cambios, la intención es
«mancomunar servicios», algo que hasta ahora no ha logrado el Norte.
«Hay que generar recursos suficientes para mantenernos», según Bañolas
El presidente de la Mancomunidad del Norte, Fernando Bañolas, no quiere cuantificar la deuda que tiene el organismo, pero sí asegura que a partir de ahora «hay que crear recursos suficientes para mantener la Mancomunidad», con lo que tendría que mantenerse al personal actual y no despedirlo.
Hasta ahora el órgano comarcal ha vivido de subvenciones y de las aportaciones de los municipios miembros, pero no ha sabido generar ingresos. El saneamientos de las cuentas es uno de los
objetivos inmediatos de la Mancomunidad y, apunta su presidente, de aquí en adelante debe primar «el raciocinio del dinero» para lograr una gestión «eficaz y eficiente».
La contención del gasto que todos los municipios miembros de la Mancomunidad reclaman no pasa por un cambio de sede.
El inmueble de Quintanilla seguirá siendo sede de la Mancomunidad «hasta que se construya el espacio multifuncional de Arucas», donde el Norte tiene
reservado un lugar. A finales de año concluye el contrato de arrendamiento de la actual sede, un contrato que dice Bañolas se negociará y firmará.

