La isla canaria de Lobos sólo podrá ser visitada cada día por 200 personas
El Plan de uso del espacio prohíbe el marisqueo y restringe la pesca
No se permitirá la caza en todo el Parque Natural y se añade la limitación de la pesca

En la fotografía: Turistas pasean por el sendero que atraviesa el saladar de Las Lagunetas, en Lobos, uno de los ecosistemas más importantes de Canarias.
El Boletín Oficial de Canarias publica y da por aprobado el Plan de Uso y Gestión del Parque Natural del Islote de Lobos. Un texto ambicioso y muy restrictivo, donde por primera vez en un espacio natural canario se limita el número máximo de visitantes que puede recibir al día, definido como «capacidad de carga». Tan sólo 200.
El nuevo Plan de Uso y Gestión tiene por objeto preservar sus numerosos recursos naturales y paisajísticos para disfrute público y científico. Por eso el primer paso consistirá en reducir el número de visitantes.
strong>A partir de ahora, entre sus playas y malpaíses no podrá haber al día más de 200 personas al mismo tiempo, una medida que sin duda afectará a las varias embarcaciones que tradicionalmente realizan el transporte de pasajeros desde Corralejo y Playa Blanca. La decisión igualmente tendrá repercusión en el poblado ilegal de chozas de El Puertito, donde especialmente en Semana Santa y verano residen numerosas familias.
Se mantiene la prohibición de mariscar, a la que ahora se añade la limitación de la pesca, en todas las modalidades y a lo largo de todo su litoral, salvo en el estrecho sector comprendido entre la Punta del Marrajo y Los Roques del Puertito, al sur de la Isla, pero «siempre y cuando no se realice con carnada obtenida en todo el perímetro costero del islote.
Cierre de caminos. El plan rector realiza una precisa zonificación de todo el terreno, que incluye numerosas limitaciones de uso en diferentes grados, según la importancia del lugar.
Actividades prohibidas.
No se permitirá en todo el Parque Natural la caza, salvo sacas autorizadas para controlar poblaciones.
Tampoco la plantación de especies vegetales, la construcción de viviendas (pero sí se permite su arreglo y mantenimiento), la apertura de nuevos senderos, la instalación de publicidad, los tendidos eléctricos aéreos e incluso las maniobras militares, salvo en caso de «alarma, excepción y sitio».
Tampoco el desembarcar en la isla por cualquier punto que no sea el muelle o el espigón de las Casas del Puertito.
Prohibido volar cometas.
Lobos, un paisaje único, bellísimo y muy frágil
