Al alcalde de Gáldar (PP): en la calle Orellana viven personas
El Ayuntamiento grancanario de Gáldar continúa sin acceder a las reivindicaciones vecinales en demanda de reponer sólo un bombillo del alumbrado público. Esto viene ocurriendo ¡hace meses! en la calle Orellana (ya saben hasta el lugar exacto, el último punto que existe aunquie desee hace más seis meses se prometió poner un foco). Esto ocurre en el pago o barrio de Nido Cuervo.
Esta calle, por llamarla de alguna manera, tiene la particularidad que el asfaltado termina donde está el citado punto de alumbrado que sigue a oscuras, el resto hasta las viviendas siguientes es lo que llamamos en Canarias "riscaéras", con el consiguiente peligro que ello conlleva para los habitantes, que no son animales para ir dando tumbos hasta lograr de noche llegar a sus viviendas, sino que se consideran personas con derecho a las infraestrtucturas del resto de vecinos del barrio y del municipio.¡Ya esto es una tomadura de pelo! ¿Tanto tiempo van a estar los empleados municipales del alumbrado público sin revisar las instalaciones? ¿O estarán todos alrededor de esos tercermundistas y numerosos motores que han instalado porque no quieren pagar la deuda a la empresa Unelco-Endesa, que se encarga del suministro en la región?.
Que se entere todo el mundo, este alcalde, del PP, está haciendo todo lo contrario a lo que prometió en la campaña electoral, don Manuel Godoy, personalmente, está muy avejentado, se le notan más arrugas que cuando estaba en la oposición, como independiente.
¿No funcionará tampoco el Gabinete de Prensa? El mismo no existe como tal ya que sólo una compañera es la encargada de suministrar a los Medios la información que les dirigen desde el Grupo de Gobierno. Que se enteren que en Internet existen criticas hacia la gestión municipal, como en el foro de participación ciudadana del norte grancanario: Arretranco.com o el primer periódico digital de la misma comarca:Infonortedigital.com, aunque ofrezcan noticias y comentarios de otros lugares y de otra naturaleza, como La Coctelera, donde se leen estos artículos en todo el mundo.
